Empezar con una consultoría por hora es la forma más simple de trabajar juntos — no el techo de lo que puedo aportar. Desde decisiones ambiguas de producto hasta workflows agent-assisted y productos completos.
Cuando la pregunta no es cómo construirlo, sino qué construir — o si conviene construirlo.
Para founders y equipos con decisiones ambiguas de producto o tecnología.
Para decisiones ambiguas donde necesitás claridad antes de construir.
Para evaluar productos y sistemas de ingeniería existentes.
Cuando el equipo ya usa IA de forma dispersa y hace falta una manera consistente de trabajar.
Para equipos que quieren adoptar IA sin experimentación al azar.
Para equipos que quieren una forma coherente y práctica de trabajar con IA.
Para equipos de ingeniería que quieren workflows agent-assisted confiables.
Para procesos que pueden combinar LLMs, datos y aprobación humana.
Cuando la decisión ya está tomada y hace falta ingeniería que sostenga el producto.
Para convertir un problema de negocio en algo real y testeable.
Para construir y mejorar productos digitales.
Precios de referencia. No incluyen impuestos (IVA o el impuesto que corresponda según el país). Cada engagement se cotiza según alcance real después de la primera conversación.
Sin proceso de ventas largo. La idea es que en dos pasos sepas exactamente qué vas a recibir, cuándo y a qué precio.
Contame el contexto y el problema. Si no soy la persona adecuada, te lo digo en esa llamada.
30 minutosAlcance, entregables, plazo y precio. Una página, sin sorpresas ni letra chica.
En 48 horasCadencia acordada, avances visibles y decisiones documentadas mientras avanzamos.
Según alcanceEntrego lo acordado, con recomendaciones y qué haría yo en los próximos 90 días.
Entregable + siguiente pasoPara founders y equipos que quieren acceso continuo a criterio de producto, técnico y de IA aplicada. Acceso, alcance y cadencia se definen según el engagement — no son horas prepagas.
Los engagements de mayor responsabilidad se cotizan por separado.
Entrega código limpio y bien estructurado, y aporta una mirada reflexiva para resolver problemas. Más allá de lo técnico, se destaca por su actitud y la energía positiva que le da al equipo: cercano, colaborativo y fácil de trabajar con él.
Sin pitch deck. Contame el contexto y vemos juntos por dónde empezar.